La donna è mobile![]() "Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino |
Domingo, diecinueve de noviembre de 2.006Hoy me recordaron la importancia de interiorizar nuestras acciones. Imagina, me dijeron, lo que sería de nosotros si cada vez que tuviéramos que abrir una puerta tuviésemos que recordar que hay que echar un paso hacia atrás para no darse con ella en la nariz, que es preciso accionar el pomo, empujar, avanzar un pie y después el otro, atravesar el umbral, pasar al otro lado y después girar sobre nosotros mismos y repetir la maniobra a la inversa para dejarla cerrada. Eso ya tiene nombre, me decían, es la costumbre. Vamos asimilando nuestras rutinas y movimientos para después no tener que pararnos a reflexionar sobre ellos, y es precisamente por eso, que a veces no estamos seguros de haber echado la llave a la puerta, o no nos acordamos de si hemos apagado el horno para después descubrir que sí, que lo hicimos todo, pero sin darnos cuenta. La acción pasa a ser refleja, irreflexiva. Y como la mayoría de las cosas, tiene su lado bueno y su lado malo. El bueno es que nos ahorra muchísimo trabajo mental y el malo, que llevados por el hábito, podemos redundar en equivocados patrones de conducta a todas luces inaceptables, para tiempo después darnos un gran, tremendo susto, descubriendo que a fuerza de no mirar, en ocasiones incluso a fuerza de no querer mirar, acaba por no haber nada, nada que pisar bajo nuestros pies. Domingo, 19 de Noviembre de 2006 18:43. Comentarios » Ir a formulario
En efecto, podemos automatizar algunas acciones (conducir por ejemplo) pero no debemos automatizar nuestras reacciones ni mucho menos nuestros sentimientos. Fecha: 19/11/2006 19:18. Autor: La donna è mobile Exacto. Pero pasa mucho. No todo el mundo se detiene cada pocos pasos a ver qué clase de raya está dibujando tras de sí, en el suelo. Y siguen. En ocasiones arrastrando también a otros. Siempre es demasiado tarde cuando se dan cuenta de dónde están. Siempre. Y pasa mucho. Fecha: 19/11/2006 19:33.
Donna mía...¿No me digas que te has dejado la plancha encendida eh????? -Tás tan reflexiva que miedo me da saber que tu transcendencia viene a admitir a un "fallo" de la (nuestra) memoria.... Esto...¿qué es lo que se ha quemado Donna mía? Un beso. Fecha: 19/11/2006 21:13.
No sé si ha sido lo que he leído o lo que he sentido, pero me he quedado mal. Fecha: 20/11/2006 11:17. Autor: Portorosa Es difícil mirar si se pisa sobre firme o se camina sin base. Es difícil porque da miedo; hay que ser muy valiente para hacerlo y, sobre todo, para hacerlo con la intención de enfrentarse a lo que se descubra. Muchos besos, Donna. Fecha: 20/11/2006 13:32. Autor: María El comentario que te acabo de dejar en el anterior post en realidad quería haberlo dejado aquí. Perdona por el error. Y aprovecho ya para decirle a nuestro amigo común Porto, que sí, que hay que ser valiente, pero es que no queda otra. A mí me gustaría poder echar la vista atrás y decir, vale, quizás me he equivocado, pero al menos me he arriesgado, he tomado las riendas de mi propia vida, he vivido. Otro beso. Fecha: 21/11/2006 11:09. Autor: La donna è mobile Uy, con la plancha no hay problema, Siempre así, querida. Apenas la toco. Raro sería que me cargara algo... (yo lo cojo todo de la secadora, pinpan, pinpan, pinpán y hala, dobladito y al armario; o de la cuerda e ídem del lienzo, ¿no ves que nadie lleva ya camisas en casa? XDDD) Un beso, tesoro, :-) Reflejo, Reflejo, qué nombre más acertado tienes, ¿es para comerme mejor? (uy, ahora que lo leo, suena fatal... XDDD) Mira, a mí me pasa como a María. Qué más quisiera que plantarme un día frente a mi vida y poder decir, ay, tengo que ser muy valiente para poder hacer esto. Porque en esas no me veo (bueno, alguna vez, pero para cuando llegas a eso, la cuestión es sólo armarse de valor, porque alternativas suelen darse pocas). A mí la cosa nostra me lleva y me empuja y me va poniendo, y no me da tiempo a valorar si estoy siendo valiente o si la decisión es peliaguda o trascendental. Si es que diría que improvisamos constantemente... Todo esto es hablar por no callar, claro, y además resulta imposible evitar que alguien llegue a pensar que practico con el ejemplo. Nada más lejos (o yo qué sé). Pero está bien hacer inventario, de tanto en tanto, y limpieza, y orden, e intentar llevar el menor lastre posible con la mayor felicidad y el máximo respeto por los demás. Y eso se consigue con humildad, con dignidad, con amor. Con alegría. Arsa, arsa. E hiji... Fecha: 21/11/2006 22:45. Autor: La donna è mobile Y otra cosa que también está muy bien son los zumos de la marca Hacendado, concretamente uno en brick verde que se llama: cítricos. De esos que vienen mezclados con leche. Sabe a Sugus. Una cosa... Fecha: 21/11/2006 22:48. Autor: La donna è mobile Y ooooooooootra cosa que está muy rica de comer son las cañas de chocolate del Panishop. Que parece mentira lo tontamente que lo preparan todo, ahí, en un plisplás que parece de mentira con sus diez minutos de horno y palante, arre arre que es tarde, y coño. Válgame y San Válgame. En fin, que esto —lo que vendrá más adelante en la explicación, y que ahora siento— es como ese árbol, único, lejano, que adorna el horizonte de nuestro paseo en bicicleta y que por grande que sea el campo, nos damos, nos damos en él, inevitable y tontamente, en él, incluso con la cabeza, en un alarde de torpeza y estrechez digno de mejor causa...? Pues igual, cuanto más se me nombra la autoayuda, más ayudadora me pongo. Por Dios, qué fijación. Acabaré editando uno de esos libros "Cómo hacer el amor toda la noche". O similar. ¿Podemos hablar de sexo ya, o qué? Fecha: 21/11/2006 22:55. Autor: La donna è mobile ¡Tché! Y al próximo que mente "autoayuda" en esta casa, lo siento en esa silla y se casca las quince o veinte temporadas de "Farmacia de guardia", seguidas de otras tantas reposiciones de "Verano azul" y un pase especial de "Volver a empezar", todo ello sin respirar y sin boina, que lo dejo más seco que elojobenito (que es una cosa que se dice mucho, el ojo Benito, y que hay que decir corriendo: elojobenito). Así que cuidao conmigo. Jummm. Fecha: 21/11/2006 23:02. Autor: Ardi Pues yo, si nos contases cómo hacer el amor toda la noche, te compraría el libro. Es para soñar, porque esas proezas (si es que alguna vez pude) ya hace una eternidad que es imposible, pero imposible, y además es que no puede ser :-) Ay, Donna, te veo así como así pues eso, y qué teviacontá. Besos, linda rubiales. Fecha: 24/11/2006 20:59. Autor: Davichof Es verdad Donna, como dices tiene sus pros y contras hacer cosas maquinalmente, porque aveces nos hace ir por la vida sobre seguro por lo programado de nuestros actos, además del desgaste que supondría ir reflexionando a cada momento. Pero desde luego, no pararse un momento y observar, mirar lo que tenemos alrededor es perderselo todo. No se el desequilibro que provocaría ser un continuo receptor, de todas formas lo somos, de mensajes culturales, publicitarios, sociales...la mayoría interesados. Así que tomar partido por romper la rutina de los actos programados es también coger las riendas de lo que quieres saber ,conocer y sobre todo darte grandes satisfacciones con pequeños detalles. Un abrazo Fecha: 02/12/2006 13:15. Autor: Robertokles ¿Hiji? ¿Arsa? ¿Panishop? ¿Zumos Hacendado? ¿Me estoy haciendo tan viejo que ya no capto las referencias? Horroroso, jovencita... Fecha: 05/12/2006 02:47. Autor: La donna è mobile A ver si me va a tocar invitarte por enésima vez a mi mesa de Nochebuena para traerte al lado luminoso de la fuerza... Fecha: 06/12/2006 11:29.
Qué bien y qué estupendo. Coger las riendas de la vida, no conformarse con la rutina; ser valiente y lanzarse. Vivir cada instante como si fuera el último (con hijos, sin hijos...) y sin causar dolor. La repera. A mí esto me suena a sexo y a ese síndrome que siempre se atribuye a los señores, el de los 50, en que necesitan sentirse deseados, atractivos y cachas y que veo que tienen las señoras a cualquier edad y que no es más que una terrible inseguridad. Tener siempre la lucecita verde puesta, por si acaso, que nunca se sabe y, si surge, ya haremos el apaño con el que está en casa y con los hijos y pelillos a la mar. Sí, ese instante de temblor y de ansia, esa malla de plata, ese sentirse vivo y palpitante ¿Quién no lo quiere? Pero vas a hacer daño y vas a querer más, porque la malla cae muy pronto y hay una rutina más y otra y otra y... ¿Hasta cuando? Es mucho más trabajoso sacar brillo a la malla de plata, que no puedes llevar siempre puesta más que en los primeros tiempos. Tenerla reluciente, en el armario y ponértela a menudo. El amor es una cuestión de voluntad. Yo prefiero cuidar la malla vieja y ponérmela a veces que estrenar una nueva a menudo. Es cuestión de cada uno y ni así, porque cuando tú prefieres eso, quien estaba a tu lado prefiere estrenar y te quedas solo igualmente. Sí, ya nos estamos dando cuenta de lo duro que resulta estar solo. Incluso se puede terminar concursando en "Mira quién vaila". Hay a quien le compensa. Fecha: 12/12/2006 02:31. Autor: La donna è mobile Una vez en el instituto hice pareja de baile con un compañero, Mora (por los apellidos nos pasamos todo el tiempo juntos; un as en matemáticas, ahora es programador-programador, es decir, de los que programan de verdad y no de los otros, también de mucho respetar, que van tapándole los agujeros de las aplicaciones a las empresas. Competíamos limpiamente en casi todo. Yo he sido de nueve, nueve y medio, rara vez diez en matemáticas, pero en Historia, en Lengua, en todo lo que fuera Letras, era de diez (lo que es no darse cuenta de las cosas a tiempo...). Nos apoyábamos, se puede decir que compensábamos nuestras fuerzas. El tandem era de miedo, :-)), pues como decía, hicimos pareja de baile en un festival de fin de curso en el que además, me eligieron presentadora. Sin comentarios (me puse un vestido rojo de mis hermanas mayores que si me viera ahora por un agujerito, me moría). Bailamos una canción de Grease, pero ya no recuerdo cuál y nos salió bien, supongo, pero yo tuve una de esas revelaciones "Rosa, esto no se te va a olvidar, qué fuera de lugar estás", como de ver más allá y más claro, que efectivamente, no se me olvida. Entre la presentación, el baile, Mora que no llegó a intentar nada conmigo y la revelación, ese fin de curso fue terrible. A ese programa no iría jamás, querida, antes muerta que perder la vida. Y sobre la inseguridad, nada que añadir que no hayas dicho. Sólo romper una pequeña lanza por el error, o los errores no-forzados, a los que casi todos estamos llamados. Ojalá nos hagan mejorar a todos. Fecha: 12/12/2006 12:46. Autor: La donna è mobile Esto último me ha quedado sentencioso y bonito. Sí. Yo soy de equivocarme, lo admito, y de arrepentirme. Si no admitiera el arrepentimiento en mi trayectoria no vería mis errores. Y he tenido un montón. Un montón. No tanto por inseguridad, que sin duda alguna, también, como por debilidad. Es lo que hay. Fecha: 12/12/2006 14:01. |
Temas
EnlacesTarjetero |